Sectores
Leer la lista del cliente y encontrar cada artículo en tu inventario funciona igual en cualquier tienda de materiales de construcción. Lo que cambia de un rubro a otro es lo que separa el producto correcto del parecido — color y marca en una tienda de pinturas, amperaje en una de material eléctrico, escuadría y largo en una maderera, el número de certificación en una de EPP.
Madereras
Tres números en la misma línea, y solo uno es cantidad.
Pinturas y revestimientos
El cliente escribe “azul”, y tu catálogo tiene cuarenta azules.
Eléctrico e iluminación
La descripción es casi toda números, y ninguno es cantidad.
Fontanería
El cliente dice codo; tu catálogo dice curva.
Pisos y acabados
El cliente pide en metros cuadrados, el inventario cuenta cajas.
Depósitos de materiales
“10 cemento y 3 de arena” llega sin ninguna unidad.
Ferreterías
Doscientas líneas de tornillo que difieren en dos milímetros.
Home centers
Una lista atraviesa seis sectores y tres vendedores.
Hierro y acero
La planilla viene en kilos, y la venta es en barra de 12 metros.
Drywall y construcción en seco
“Perfil 70” puede ser solera o montante — falta la palabra que decide.
EPP y seguridad laboral
Sin el número de certificación, “guante de cuero” son seis productos distintos.
Techos y cubiertas
El largo útil es menor que el total, y la cuenta nunca cierra.
Seis cosas valen igual de la maderera a la casa de hierro y acero. Son la razón por la que Tablia no necesita una versión distinta para cada tipo de tienda.
Las doce páginas de arriba existen porque son los rubros con vocabulario propio suficiente para merecer un texto propio. No son la lista de a quién atiende Tablia.
Donde hay un cliente mandando una lista y un vendedor armando la cotización, el mecanismo es el mismo — y eso incluye, entre otros:
Vamos conversar
En la demostración usamos una lista que tu tienda recibió esta semana, contra tu propio catálogo. Es la forma más rápida de saber si Tablia da abasto con lo que vendes.
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